¿Cómo evitar la caducidad de tus productos con una buena gestión en las compras?

¿Cómo evitar la caducidad de tus productos con una buena gestión en las compras?

Enfrentarnos a la gestión de compras en la oficina de farmacia es algo que nos cuesta en muchas ocasiones porque no nos suelen enseñar en la carrera. Muchos de nosotros optamos por mejorar la formación en relación a la gestión cuando ya estamos al frente de la titularidad de una farmacia y nos enfrentamos a la realidad.

Para evitar que nuestros productos se caduquen es indispensable realizar una buena gestión a la hora de realizar las compras, para ello debemos tener en cuenta varios puntos:

  • Hemos de considerar el tipo de surtido que vamos a poder vender en función del tipo de consumidor que viene a la farmacia (las necesidades varían según el perfil), la calidad de la venta que se puede realizar y la caracterización del producto.
  • Realizar la caracterización del stock (agrupar los productos en función de su finalidad para mejorar la calidad del surtido y dar una mejor respuesta a las necesidades del cliente). Todo esto permite el análisis detallado de los datos, una buena gestión en la planificación de campañas, promociones y control de resultados. Las categorías de ventas según los productos se pueden dividir en cuatro:
    • Categoría de destino: tiene una alta rotación, un bajo margen y el cliente suele ser muy sensible con el precio.
    • Categoría ocasional: productos estacionales, compras improvisadas.
    • Categoría habitual: compras previstas, mayor margen y con preferencia de marca.
    • Categoría de conveniencia: su rotación suele ser moderada con poca demanda, a menudo son compras por impulso.
  • Si tenemos en cuenta la rotación del stock podremos tener una idea sobre cómo realizar las compras. Recordamos que el stock se mide por el coeficiente de rotación anual, que es el número de veces que se ha vendido el stock medio de la farmacia en un año.
  • Con respecto a los proveedores debemos tener en cuenta lo siguiente: sus plazos de entrega, precios, la innovación del producto, la calidad, la solvencia y la flexibilidad.

Si gestionamos bien los puntos mencionados con anterioridad podemos reducir el número de productos que terminan caducando. Debemos tener en cuenta que si compramos en exceso tendremos un producto parado en la farmacia durante mucho tiempo que no sabemos si podremos vender (en algunos casos las ventajas económicas de las compras grandes no son beneficiosas si el producto no rota lo suficiente). Una farmacia debe saber gestionar su stock para no tener problemas con las caducidades del producto.

Irene Gonzalez, farmacéutica y autora del blog @Boticonsejos

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