Consejos para una buena gestión del negocio

Una oficina de farmacia es un establecimiento enfocado a la labor asistencial en torno al medicamento que, no olvidemos, debe ser rentable. Un buen gestor de negocio puede seguir ciertas directrices pero al final debe ser capaz de analizar por sí mismo el presente y decidir los pasos que tiene que dar para conseguir una empresa más productiva y por ende, más gratificante.

Las áreas que nos ocuparán serán las de la estrategia comercial y marketing, la gestión del talento, la planificación de las finanzas, y las nuevas tecnologías. Todas ellas adaptadas al sector de la salud y unidas por un mismo objetivo, la planificación y el control para una buena optimización de nuestros recursos.

En el primer escalón de trabajo tendremos que analizar nuestro grado de ilusión y saber hacer. Los elementos motivacionales y vocacionales son claves para la implicación en un negocio que atiende la salud de nuestra sociedad. Para ello deberemos estar al día de nuestro sector y adquirir la máxima experiencia a través de formación cualificada y la asistencia a eventos especializados donde relacionarnos con otros profesionales.

En este mismo primer escalón deberemos trabajar nuestra capacidad de planificar y saber priorizar. Deberemos entender la diferencia entre aquello importante y aquello urgente y crear nuestros espacios de pensamiento objetivo, libres de prejuicios.

Como segundo escalón deberemos dirigirnos a entender que actualmente los importantes cambios que sufre nuestra sociedad acaban repercutiendo en la gestión de los negocios. El análisis de costes, los inventarios y otras cuestiones técnicas influyen cada vez más en nuestra toma decisiones, entendiendo que todo ello debe ser flexible e innovador para adaptarnos a un cliente cada vez más crítico, cambiante, exigente y preparado.

¿Por dónde empezar a trabajar todo este entramado de estrategias?

  • Aunque contratemos a buenos profesionales para asesorarnos, siempre deberemos tener unas nociones de estrategia comercial, ventas y marketing, partiendo del entendimiento de cuál es nuestra ventaja competitiva como negocio y la importancia del cara a cara en la venta directa como valor añadido.

El marketing es aquello que nos otorga mayor visibilidad como marca. Gracias a él podemos hacer atractivas unas ventas y conectar mejor con nuestros clientes.

  • Éste último punto está íntimamente ligado a la implicación del equipo de trabajo y por ello a la forma de gestionar el talento, tanto en su captación como en su desarrollo. Dentro de nuestras funciones como gestor de farmacia deberemos tener claras las diferencias entre funciones directivas y no directivas. Las funciones directivas son aquellas destinadas completamente a la gestión de nuestro equipo de trabajo y éstas también deben ser planificadas y evaluadas. Definir los roles del equipo e invertir en su posible desarrollo es una estrategia que nos dará frutos a largo plazo.
  • Otro punto clave es la planificación de la estructura financiera que debemos plantearnos para la viabilidad de nuestro negocio: ¿qué costes tendremos?, ¿qué obligaciones legales y con la administración?, ¿deberemos poseer liquidez?, etc. En todo momento tenemos que ser rentables y para ello hay que maximizar los beneficios, controlar las posibles desviaciones y planificar la fiscalidad y las finanzas.
  • Y finalmente no deberemos olvidar la transversalidad de la tecnología informática que nos ayudará en todas estas tareas.

Nuestra responsabilidad es la de estar preparados en todo momento rodeándonos de buenos profesionales y generando una relación de proximidad y de confianza para nuestros pacientes.   

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