La prevención, un nuevo enfoque del cuidado de la salud

En estos últimos años se está produciendo un cambio de enfoque en el cuidado de la salud por parte de los ciudadanos. Mientras hasta hace relativamente poco la preocupación por la salud se producía ante la aparición de una enfermedad o malestar físico, actualmente cada vez son más las personas que optan por la prevención. La realización de actividad física periódica, una dieta equilibrada y un mejor conocimiento y preocupación por el bienestar global han llevado a una cultura del autocuidado y la prevención cada vez más extendida entre la ciudadanía.

bienestarA pesar de la situación y el entorno económico poco favorable, nuestra sociedad ya hace tiempo que ha dado un importante paso hacia adelante. La ciudadanía está continuamente informada y se preocupa por su salud. Los conceptos de autocuidado y prevención, ante una sociedad informada y responsable, cobran sentido.

Fruto de ello, nos encontramos ante una proliferación de productos, entre los que están los complementos alimenticios, que cubren esta necesidad de mantener la salud y el bienestar y que se pueden encontrar en distintos canales, desde el supermercado hasta la farmacia. Ante esta situación, ¿qué pautas deben seguirse a la hora de consumir complementos alimenticios? La respuesta: es vital que estos productos sean tratados con rigor y que se exija y valore su calidad, su seguridad y su eficacia; a la vez que el papel del farmacéutico cobra un nuevo sentido.

Y es que, en paralelo con esta evolución de la sociedad y el entorno, el rol del farmacéutico está también cambiando. No sólo atiende al paciente enfermo sino que actúa en la promoción de la salud de la población, colaborando a su vez a mantener un Sistema Nacional de Salud más eficaz y sostenible.

Si aunamos estas circunstancias nos encontramos con que, en determinados momentos o en determinadas situaciones, la mejora en nuestra calidad de vida requiere de la utilización de productos que, sin ser medicamentos (ya no que no deseamos revertir un estado patológico) sí permiten contrarrestar un déficit o una necesidad específica. Estos productos, por contener ingredientes activos, pueden tener efectos indeseados si se hace un mal uso de ellos. Es ahí donde el farmacéutico entra en juego, recomendando a la ciudadanía, en función de su situación y características individuales, lo que realmente le conviene.

Es el beneficio del consejo farmacéutico, de un profesional de la salud, junto a la certeza de un producto de calidad, eficacia y seguridad contrastada, lo que garantizará el mantenimiento de nuestra salud y bienestar incluso en situaciones específicas.

COMPÁRTELO:

Comentarios en “La prevención, un nuevo enfoque del cuidado de la salud

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *