Objetivos cumplidos con vitamina C en la farmacia

Empieza el año y todo arranca de prisa. Los proyectos, las nuevas responsabilidades y los objetivos para el 2020. El frío de estos primeros meses del año y el resfriado del que nunca nos libramos, no son buenos aliados para afrontarlos con energía y vitalidad.

Para ponerle remedio, somos muchos los que acudimos a la farmacia en búsqueda de productos que nos ayuden a seguir con nuestro ritmo del día a día. En estos casos, la recomendación de complementos alimenticios que contienen vitamina C son una buena opción ya que la vitamina C ayuda a disminuir el cansancio y la fatiga.

Los beneficios aportados por la vitamina C son múltiples y su carencia puede provocar cansancio e irritabilidad, la disminución del desarrollo óseo o una menor resistencia frente a las infecciones, por lo que es necesario un correcto aporte de esta vitamina.

En la farmacia, los complementos alimenticios con vitamina C son los segundos que más facturan, dentro de los productos de esta categoría (1 de cada 4€ de compra). Y es que muchos usuarios ya confían en sus propiedades.

¿En qué casos se aconseja especialmente la vitamina C?

Existen diferentes situaciones en las que el organismo puede requerir un aporte extra de vitamina C para ayudar al funcionamiento normal del sistema inmunitario. Por ejemplo:

  • Cambios de estación: Los cambios de estación pueden ocasionar alteraciones en el estado de ánimo, debilidad y fatiga en algunas personas. La vitamina C contribuye al metabolismo energético normal y ayuda a disminuir el cansancio y la fatiga.
  • Resfriados: Puede ser una buena opción para los resfriados, ya que la vitamina C contribuye al buen funcionamiento del sistema inmunitario.
  • Situaciones de estrés: Ante circunstancias de estrés, el sistema suprarrenal secreta cortisol, sustancia que puede afectar al sistema inmunitario. La vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y a la función psicológica normal.
  • Exposición a la contaminación y al humo del tabaco: La exposición a la radiación, la contaminación y el humo del tabaco, pueden conducir al estrés oxidativo y a una excesiva generación de radicales libres. La vitamina C contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo.
  • Ejercicio físico intenso: La vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario durante el ejercicio físico intenso y después de este.

La vitamina C también tiene otras funciones importantes en el organismo como: mejora la absorción del hierro, ayuda a regenerar la forma reducida de la vitamina E y contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de los huesos, cartílagos, encías, piel y dientes.

Como farmacéuticos, es importante escuchar a los clientes y orientarles sobre cómo tomar este tipo de complementos alimenticios para garantizar su eficacia así como ofrecerles recomendaciones, relacionadas con hábitos de vida saludables, contribuyendo así al consejo farmacéutico.

 

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