Transformación digital: comunicación online desde la farmacia

Transformación digital: comunicación online desde la farmacia

La evolución del lenguaje, y la lengua, ha acompañado al ser humano desde su nacimiento como especie, siguiendo una evolución paralela a su desarrollo: desde señalar al fuego y decir “¡Ay!” hasta el actual “¿Tienes un mechero?”. La forma de comunicación no es estática ni unidimensional: tendemos a expresarnos de diferentes maneras. Gestos, cambios de tono y volumen, dibujos, escritura (que es otro tipo de dibujo) … juntas o por separado han conseguido que las personas nos entendamos y podamos transmitir información.

Actualmente vivimos en la época que más información hay: no sólo nos comunicamos con nuestro vecino para pedirle el mechero (o el fuego, según la época histórica), sino que podemos hacerlo con millones de personas de un Polo al otro del mundo a través de internet.  Si ese es nuestro objetivo, las redes sociales y los blogs son el canal que estamos buscando, pero, ¿cómo lo hacemos?

En el caso de escritura, vía de comunicación exclusiva del ser humano, debe seguir las normas ortográficas y lingüísticas apropiadas: esto significa no darle patadas al diccionario. También debe ser sencilla y directa: si queremos llegar a mucha gente, conviene usar palabras comunes y evitar los tecnicismos. Tampoco es aconsejable enrollarse, los prospectos no gustan a (casi) nadie.

A la hora comunicarnos con dibujos, (infografías, memes y derivados) debemos buscar la sencillez: no sobrecargar la imagen, que sea algo sencillo de entender, de leer y de recordar, con colores armónicos. Tomemos ejemplo de las señales de tráfico, ¿Y si no somos muy manitas dibujando? Tranquilos, una de las ventajas de vivir en la época de la información es que podemos hacer que “dibujen” por nosotros las famosas aplicaciones o apps. Con un par de ellas podemos hacer desde imágenes dignas de un equipo de marketing hasta infografías con las que decorar nuestras redes o nuestro mostrador. Un ejemplo claro son el Canva y Brochure Maker, pero hay muchas más

Si nos gusta lo audiovisual (porque antes de ser farmacéuticos queríamos ser actores y tenemos la espinita clavada en la bata) podemos enfocarnos en los vídeos. En este terreno existen también multitud de herramientas con las que editar y retocar el contenido que creamos para dar un toque profesional o desenfadado a nuestras grabaciones: añadir una portada, subtítulos o algún efecto especial puede conseguir que un vídeo hecho en cinco minutos en la rebotica parezca digno de un Goya y llegue a más gente. No olvidemos que, aunque nos podamos ayudar de aplicaciones, el “actor” debe estar a la altura: pronunciar correctamente, intentar transmitir emoción y animar un poco la cosa para mantener en vilo al espectador.

Si no nos gusta dar la cara porque somos tímidos (o poco fotogénicos, que hay casos) podemos hacer Podcast, que son programas de radio amateur y que se están poniendo muy de moda. Son muy sencillos de hacer: se graba una conversación entre una o varias personas (hay quien une audios de whatsapp), se edita poniendo alguna introducción y hecho. Ya puedes subirlo para que tus seguidores te escuchen mientras hacen deporte o cocinan.

Como veis, el universo online presenta nuevas formas de comunicación que son, en esencia, una evolución de las que llevamos utilizando toda la vida. Sólo hay que buscar una que nos guste o en la que podamos destacar ¿Te animas a evolucionar?

Guillermo Martín Melgar, autor de @FarmaEnfurecida

COMPÁRTELO:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *